Fundado por Doña María de Molina en 1282 para la orden cisterciense bajo la advocación de Sta.María la Real de las Huelgas a partir de construcciones palaciegas, el monasterio actual con su iglesia es reconstruido entre 1579-99 aunque conserva dependencias anteriores, como una puerta mudéjar y un torreón del s. XV . En su interior destacan el sepulcro en alabastro de su fundadora y el retablo mayor con esculturas y relieves de Gregorio Fernández y pinturas y policromía de Mateo Prado.