Construcción del s. XVI conocida también como Palacio del Marqués de Villasante, último propietario nobiliario del edificio. Inició su uso actual en 1858 siendo arzobispo don Luis de la Lastra, quien grabó en la fachada su escudo y el de España. Enmarcada entre dos grandes torres, la portada de piedra labrada con puerta de medio punto ofrece una elegante ornamentación plateresca. Su interior ejemplifica la disposición clasicista palaciega del zaguán, patio y escalera. Destacan los 32 capiteles con rica decoración renacentista y un lenguaje iconográfico muy expresivo.